Las joyas son mucho más que accesorios. Son complementos que elevan y transforman nuestro outfit, sumando elegancia y distinción. Si eres amante de los aretes, collares o pulseras que te conectan con tu faceta más femenina y sensual, te invitamos a conocer las joyas hechas con flores naturales, una oda a la delicadeza.
¿Qué son las joyas con flores naturales y por qué elegirlas?
Las joyas hechas con flores naturales son creaciones artesanales que preservan flores reales dentro de resina u otros materiales transparentes. Cada pieza contiene una flor o parte de ella, que ha sido seleccionada cuidadosamente para lograr el mejor efecto estético. La flor o pétalo es prensado y tratado para mantener su color, forma y textura.
Estas piezas no son solo una tendencia de la joyería, sino pequeñas muestras de arte cargadas de emocionalidad. Muchas personas eligen este tipo de joyería para preservar recuerdos, como la rosa de una boda o un tulipán recogido en un viaje. También son una hermosa manera de llevar siempre contigo tu flor favorita, conectándote con la naturaleza.
Proceso de creación artesanal con flores reales prensadas
El proceso de elaboración de joyas hechas con flores naturales es totalmente artesanal, por lo que requiere de tiempo, dedicación, paciencia y atención al detalle. El primer paso es la adecuada seleción de las flores, que deben estar en buen estado y ser aptas para el prensado.
Una vez que se seleccionan, se prensan durante varios días o incluso semanas, de acuerdo al tipo de flor. Es gracias a este proceso que se puede garantizar que la joya mantendrá su color y aspecto, y no se deteriorará con el tiempo. En Las Flores de Tibse tenemos las más hermosas colecciones de joyas con flores, para acompañar tus looks más sutiles y femeninos.
Una vez que las flores han sido prensadas, se colocan en los moldes correspondientes y se recubren de resina transparente, que funciona como un cristal protector. En este paso la labor del artesano ha de ser muy detallada, para evitar que se formen burbujas y lograr una superficie brillante y lisa.
Luego de un tiempo de curado, se retiran del molde, se lijan y se montan sobre la base de la joya. Pueden ser anillos, colgantes, pendientes o pulseras. El resultado es una pieza única, en la que un fragmento de la naturaleza te acompañará siempre.
Originalidad y exclusividad de cada pieza única
Uno de los encantos más notables de las joyas hechas con flores naturales es su originalidad. Y es que, tal como pasa en la naturaleza, no encontrarás dos iguales. Cada flor tiene una forma, tono y disposición diferente, lo que hace que cada pieza terminada sea única e irrepetible.
Las joyas hechas con flores naturales son el regalo perfecto para quienes valoran lo exclusivo y lo artesanal, hecho a mano y con detalle.
Tipos de joyas con flores naturales y cómo cuidarlas
Desde un pequeño y delicado anillo hasta un colgante llamativo que sea el centro de atención, encontrarás la joya perfecta para tus gustos y ocasiones.
Pendientes, colgantes y anillos con flores preservadas
Entre los modelos de joyas hechas con flores naturales, los pendientes son de los más populares. Se le suelen incorporar pétalos o flores pequeñas enteras, encapsuladas en resinas. Son ideales para darle un aire romántico y suave a tu rostro.
Los colgantes también son una gran opción, dada su versatilidad. Los encuentras en forma redonda, ovalada o irregular. Muestran la flor tal como si fuera una pintura en miniatura. Los anillos suelen apostar por diseños más discretos, con pequeñas flores o fragmentos de pétalos que se destaquen sobre la base metálica.
Cuidados para mantener su belleza y durabilidad
Aunque están hechas para resistir el paso del tiempo, hay algunos consejos que te ayudarán a que tus joyas hechas con flores naturales sean eternas. Lo primero es no sumergirlas en agua o exponerlas a ambientes muy húmedos, pues puede afectar su color. Lo mismo ocurre con el sol, así que evita exponerlas durante períodos muy largos.
Al terminar de usarlas, limpia la parte externa con un paño suave y seco. Evita el uso de productos químicos o abrasivos, pues no son necesarios. Guárdalas en un estuche cerrado, preferiblemente lejos de fuentes de calor o humedad.
Con estos sencillos pasos lograrás que tu joya con flor natural te acompañe durante mucho tiempo, manteniendo su color, belleza y encanto original.